El precio final de un electrodoméstico grande de una marca reconocida incluye tres cosas más allá del producto: el coste industrial, la marca (marketing, patrocinios, red de servicio técnico) y la cadena de distribución (importador, mayorista, retail).
En Maryland y Marson quitamos las dos últimas. Lo que pagas es el producto especificado, fabricado y verificado por nosotros. Sin cadena que sostener y sin marca ajena que compensar.
La calidad del producto se decide en la especificación y en el control de calidad — no en el logo que lleva encima. Y ese trabajo es idéntico al que hacemos con cualquier fábrica que representamos.